Nuestros orígenes - y un principio sencillo
Después de haberse formado como herrero con su padre, Carl Gustav Putsch quiso establecerse por su cuenta. En 1882 se independizó y con dos ayudantes fabricaba pinzas y alicates para herrar caballos, produciendonas 60 piezas al día. También los demás procesos del trabajo se realizaban bajo un minucioso trabajo manual. Se apreciaba la calidad y la pequeña empresa comenzó a crecer.

Sobre estas bases, las siguientes generaciones pudieron continuar creciendo. Hasta hoy día somos una empresa familiar independiente. Muchas cosas han cambiado desde los primeros años. El taller se fue convirtiendo poco a poco en una fábrica con máquinas modernas y tecnología continuamente mejorada. Se incluyeron nuevos tipos de alicates e innovaciones pioneras. La presencia de KNIPEX en otros países continuó aumentando sin descanso.

Pero nuestro principio básico se ha conservado: seguir siendo fieles a un grupo de productos, concentrar todas las fuerzas en él y ser los mejores en lo que se refiere a los alicates. No perderse en detalles, sino crear siempre un plus de rendimiento y calidad. Esto es lo que representa KNIPEX como la marca líder actualmente a nivel mundial en alicates.